Composición II, de Piet Mondrian.

> Desde el 30 octubre 2020
> Juan March
> Exposición digital

La Fundación Juan March diversifica por la pandemia sus actividades expositivas con su primera exposición totalmente virtual

Desde el primer confinamiento de la población, decretado en el mes de marzo del año pasado, las fundaciones se han visto obligadas a alterar sus programaciones. Aquellas que venían organizando conferencias o seminarios los adaptaron al formato on line. Las exposiciones, al principio, se intentaron prorrogar para reabrirlas al público cuando la situación mejorara. Algunas aguantaron y aceptaron visitas con restricciones mientras que otras quedaron canceladas. Todo el esfuerzo de años intentando reagrupar obras de un autor o movimiento o tema quedaron malogrados… En ese impase, la Fundación Juan March ha decidido presentar muestras virtuales. Manuel Fontán del Junco ejerce como comisario de la primera de ellas y advierte: “Las exposiciones digitales no pueden transmitir la experiencia física del arte, porque solo cuentan con imágenes cuya naturaleza virtual las asemeja a los fantasmas y espíritus”.

Disponible desde su página web -www.march.es- y que mantendrá en ella de forma ininterrumpida, esta exposición se ocupa de ‘El caso Mondrian’. Por lo que leemos en algunas de las secciones en las que queda dividida la muestra -“Más próximamente…”-, todo apunta a que se seguirán sumando obras y documentos poco a poco, manteniéndola viva.

Dedicar una muestra de estas características al artista holandés nacido en la localidad de Amersfoort en 1872 y fallecido en Nueva York 72 años más tarde es especialmente llamativo. Nos referimos a su carácter irreal. Así explica el proyecto su principal responsable: “En lugar del esfuerzo tantas veces inane de la mera recreación virtual de realidades físicas, esta exposición presenta la vida y la obra de Mondrian invocando, en una especie de ejercicio de curación fantasma, un episodio del pasado -la exposición que la Fundación dedicó al artista en 1982, la primera celebrada en España-, registrando el archivo de la institución como quien busca en una de esas viejas mansiones encantadas llenas de misteriosos tesoros, de voces y de fantasmas pretéritos deseosos de comunicarse con nosotros”.

De esta manera, para vivir de la mejor forma posible la muestra, conviene relajarse en un buen sillón ante una buena pantalla y con la ayuda de auriculares o altavoz ir pasando de una sala a otra, de un documento sonoro y obra a los siguientes. Sí nos perderemos ese momento único e insustituible de estar frente al cuadro real, de fijarnos en las pinceladas y los colores reales… De ahí que esta primera muestra totalmente digital se convierta, más allá de la figura del dandy Mondrian, en un ensayo sobre la oportunidad o no de llevar a cabo este tipo de experimentos. “En este mundo, en el que una start up austriaca, Legendary Vish, acaba de diseñar un automatismo para imprimir en 3D filetes de salmón vegano, la pregunta no es si la exposición digital puede emular verosímilmente lo que ocurre en la realidad material; la pregunta para el visitante de una exposición digital como ésta es si merece la pena convocar a espíritus y espectros (eso son las reproducciones en soporte digital de las obras de arte ausentes), para concentrarse en mirar, escuchar y hablar con los fantasmas”, adelanta su comisario en la primera sala.

Se explora en esta iniciativa el interés del pintor de la abstracción geométrica por el espiritismo, también por el baile y la música, en concreto por el ‘boogie-woogie’ y el jazz. Se analiza bien el camino de la figuración al mundo abstracto, su interés por Picasso y Léger, también sus propias reflexiones sobre la ciencia y sobre cómo debía representar la realidad: “Se necesita una composición más matemática y sin embargo no simétrica para llegar al plasticismo puro de la relación equilibrada”.

Portada de la revista Vogue con diseño de Yves Saint-Laurent inspirado en una composición de Piet Mondrian.

‘El caso Mondrian’ aborda el mercantilismo del arte, habla de cómo algunas de las pinturas de este artista han sobrepasado todas las barreras y se han convertido en iconos del diseño. A ello contribuyó, por ejemplo, el modisto Yves Saint-Laurent con su colección inspirada en ‘Composición en rojo, negro, amarillo, azul y gris’, de 1921. “Un sinfín de objetos ‘a la manera de Mondrian’ han sobrevivido al pintor como le han sobrevivido sus obras, y hay argumentos para entender que se ha hecho un uso desafortunado de esos objetos, de su poética, pero también se pueden ver como los fragmentos dispersos de lo que podría haber sido su triunfo total en la realidad de nuestro mundo”, explica Fontán del Junco. Y también encontramos las reflexiones filosóficas de Mondrian: “La vida del hombre actual, del hombre cultivado, se aleja lentamente de lo natural; se va haciendo ya, más y más, una vida abstracta”. •••

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