La Fundación CaixaBank Dualiza y Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad han querido analizar uno de los principales retos del mercado laboral ante este 1 de mayo, Día del Trabajador. El estudio aborda cómo el relevo generacional se ha convertido en un reto estructural en las economías avanzadas, vinculado al envejecimiento demográfico, el descenso de la natalidad y la transformación tecnológica del empleo, y cómo estos factores han provocado que todos los países de la Unión Europea se encuentren hoy en una situación peor que hace una década en términos de renovación de su población ocupada.
En ese contexto, uno de los sectores más expuestos al relevo generacional es el de la industria manufacturera, tanto por el envejecimiento de sus plantillas —más intenso que en el conjunto del mercado laboral— como por su fuerte dependencia de perfiles técnicos intermedios y especializados, difíciles de sustituir en el corto plazo. Esta combinación sitúa a la industria en una posición especialmente vulnerable para afrontar el elevado volumen de oportunidades de empleo que se generarán hasta 2035, impulsadas mayoritariamente por el reemplazo de trabajadores próximos a la jubilación.
Los titulados crecen a menor ritmo de lo necesario
A esta presión demográfica se suma un déficit en la formación de los perfiles necesarios para garantizar el relevo. El análisis constata que, pese al fuerte crecimiento global de los titulados en Formación Profesional en los últimos años, la FP vinculada a la industria avanza a un ritmo menor y pierde peso relativo dentro del sistema, lo que reduce la capacidad de respuesta del sector ante sus necesidades de cualificación.
El estudio identifica además un cuello de botella específico en la Formación Profesional de Grado Medio, fundamental para el funcionamiento de la industria manufacturera. En este nivel formativo, el número de jóvenes no compensa la salida de trabajadores próximos a la jubilación, generando un déficit persistente que amenaza con dejar sin cubrir ocupaciones esenciales ligadas a la operación, el mantenimiento y la producción industrial.
Menos titulados y concentrados en solo tres familias profesionales
Este déficit se ve reforzado por una fuerte concentración de la titulación en FP industrial, ya que cerca de dos tercios de los titulados se agrupan en solo tres familias profesionales —Electricidad y Electrónica, Transporte y Mantenimiento de Vehículos y Fabricación Mecánica— mientras que el resto de las familias profesionales presenta volúmenes muy reducidos de alumnado. Esta distribución limita la capacidad del sistema para responder a la diversidad de perfiles técnicos que demanda la industria, especialmente en un contexto de transformación tecnológica y productiva.
El análisis territorial muestra además que el problema afecta a todas las comunidades autónomas, aunque con distinta intensidad. En 2025, prácticamente todas presentan ratios de relevo insuficientes en la industria manufacturera, lo que implica más trabajadores próximos a la jubilación que jóvenes incorporándose al sector. Las diferencias responden a la especialización productiva, la demografía o el tejido empresarial, pero el envejecimiento de las plantillas industriales es generalizado en todo el país, reforzando la necesidad de una respuesta de alcance estatal con planificación territorial ajustada.
Ante este escenario, las instituciones europeas coinciden en la necesidad de abordar el relevo generacional en la industria como un reto sistémico, combinando políticas de empleo, formación y competitividad. Las propuestas pasan por reforzar la Formación Profesional como eje estratégico, impulsar la FP dual, la formación continua y la recualificación de trabajadores, así como aumentar la participación de jóvenes, mujeres y trabajadores senior en el mercado laboral. Todo ello acompañado de una mayor coordinación entre administraciones, empresas y centros formativos para corregir el déficit de talento y garantizar la sostenibilidad futura de la industria.•••


