El 34% de la población española tiene algún problema de salud mental, según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud. Sin embargo, el acceso a apoyo psicológico sigue siendo, en la práctica, un privilegio: España cuenta con apenas 6 psicólogos clínicos por cada 100.000 habitantes, frente a los 18 de media en la Unión Europea. Esa brecha se ensancha todavía más cuando se trata de jóvenes en riesgo de exclusión, familias en situación de vulnerabilidad o personas migradas, colectivos para quienes el coste económico o la exclusión social convierten el bienestar emocional en algo inalcanzable.

En este contexto, la Fundació Privada Institut Gestalt nació precisamente para reducir esa distancia. Constituida en 2021 e impulsada por Eduard Ventosa junto con profesionales de la psicología humanista y la acción social, la entidad da continuidad a un recorrido iniciado por el Institut Gestalt en 1985. Hoy, bajo la presidencia de Marta Fiol y la dirección de Carles Ventosa, desarrolla programas propios y alianzas en el territorio catalán con un modelo que combina asistencia terapéutica, formación especializada y trabajo comunitario.

Proyectos sobre el terreno

La Fundació trabaja con jóvenes en riesgo de exclusión, familias en situación de vulnerabilidad y personas migradas. Para llegar a estos colectivos, opera a través de alianzas con entidades del sector público y social.

Fundació Privada Nous Cims. Juntos desarrollan KOA Teatro, un programa de prevención de salud mental para jóvenes en situación de vulnerabilidad que trabaja la resiliencia, la autoestima y la proyección vital a través de procesos vivenciales y acompañamiento emocional.

Ayuntamiento de Barcelona. A través del Área de Bienestar Social, la Fundació impulsa programas de formación para profesionales del ámbito educativo y social, con el objetivo de reforzar sus competencias relacionales, mejorar el acompañamiento emocional y prevenir el desgaste profesional.

«Llevamos años construyendo un conocimiento muy sólido sobre cómo acompañar a las personas en su desarrollo emocional», explica Marta Fiol, presidenta de la Fundació Privada Institut Gestalt. Y añade «Ese conocimiento tiene que llegar también a quienes más lo necesitan. El bienestar emocional no puede depender de la capacidad económica«.•••