La tasa de actividad de la población mayor de 55 años ha alcanzado, por primera vez, el 52,45%, frente al 46,7% de hace cinco años. Este crecimiento se refleja también en el número de sénior activos, que ha aumentado casi 1,2 millones entre 2019 y 2024, un 27,4% más. La evolución del empleo sigue la misma tendencia, con más de un millón de nuevos ocupados mayores, aunque el número de sénior en paro también sigue aumentando: en 2024, se registraron más de medio millón de desempleados, casi el 19% del total (en comparación con el 14,7% de 2019).
Diferencias crecientes entre jóvenes y mayores
Tanto en 2019 como en 2024, los mayores de 55 años activos superaron a los jóvenes menores de 30, pasando de una diferencia de 0,2 millones en 2019 a 0,8 millones en 2024. De hecho, los mayores suponen el 20,5% del total de activos, tres puntos más que los jóvenes. En ocupación, se observa la misma tendencia, siendo el crecimiento más intenso entre los mayores, que suman un millón de puestos adicionales, frente a 456.000 en los jóvenes. Al mismo tiempo, el desempleo sigue siendo mayor entre los jóvenes, con 869.000 parados, casi un tercio del total, frente a 513.000 sénior.
Mujeres sénior: sube el empleo, pero también el paro
Entre 2019 y 2024, los activos de ambos sexos aumentan, aunque las mujeres lo hacen con mayor intensidad, reduciendo la diferencia con los hombres. Esta misma pauta se observa en la ocupación, donde todavía predominan los hombres, pero el crecimiento femenino reduce la brecha en unas 17.000 personas. A pesar de estos avances, la desigualdad en el desempleo afecta con más fuerza a las mujeres: mientras que el paro masculino disminuye ligeramente en este periodo de cinco años, el de las mujeres aumenta en 45.000 personas, elevando la diferencia de 1.900 a casi 50.000 en 2024.
Peso destacado del trabajo por cuenta propia entre los sénior
El trabajo por cuenta propia mantiene un peso destacado dentro del colectivo sénior en España. De los 3,3 millones de autónomos totales, 1,03 millones son mayores de 55 años (el 31,06% del total). Este millón de autónomos sénior representa, además, el 19,97 % de todos los trabajadores mayores, una cifra significativamente superior si se analiza la población total activa, donde el trabajo por cuenta propia representa un 13,55%.
Mayor apertura al talento sénior en las empresas
El ‘V Mapa del Talento Sénior’ incorpora un estudio realizado a profesionales de recursos humanos de grandes empresas con el objetivo de conocer cómo perciben la contratación de talento mayor de 55 años. Los resultados muestran una aparente apertura hacia este colectivo: el 91,9% de los responsables de RRHH afirma que la edad no supone un impedimento para contratar, aunque únicamente el 69,4% asegura haber incorporado al menos un profesional sénior en el último año. Aun así, la tendencia es positiva. Más de la mitad (58,1%) considera que actualmente es más frecuente contratar a mayores, y el 82,3% cree será aún más habitual en el futuro. Para impulsar este avance, las compañías señalan como incentivos más efectivos la creación de contratos específicos (75,4%), las bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social (64,6%) y las deducciones en el Impuesto de Sociedades (61,3%).
España, líder en crecimiento de sénior activos en Europa
En los siete países analizados aumenta el número de sénior que siguen activos, con España a la cabeza. Los ocupados también crecen en todas las economías, aunque España sigue por debajo de referentes como Suecia o Alemania. Respecto al desempleo, aumenta en Suecia, Portugal y España, pero desciende en Polonia, Italia, Francia y Alemania. En cifras absolutas, España registra la mayor cantidad de desempleados sénior (540.000) y, aunque las tasas de paro disminuyen en casi todos los países, en Suecia aumentan ligeramente.
Prospectiva del mercado laboral sénior: crecimiento de la población activa, mayor empleo femenino y retos a futuro
Entre 2024 y 2029, la población de 55 a 69 años aumentará en casi 1,2 millones, situando a este grupo en torno al 21% de la población total del país. Este fenómeno refleja que España está entrando de lleno en una fase de envejecimiento acelerado, con generaciones numerosas llegando a edades próximas a la jubilación, y plantea desafíos como la sostenibilidad de las pensiones, el aumento de los gastos sanitarios y la mayor dependencia, al tiempo que abre oportunidades en la economía y en un mercado laboral con cada vez menos jóvenes. Además, la población sénior activa crecerá casi 1,4 millones de personas, un 27%, con un avance femenino más intenso que reducirá la brecha de género. Este incremento se reflejará en más de un millón de nuevos empleos, mientras que la desocupación crecerá ligeramente. Por su parte, el trabajo por cuenta propia alcanzará 1,2 millones, con 147.000 personas adicionales, aunque su peso relativo podría disminuir frente al empleo asalariado. •••

